Características de un buen sermón

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Cada domingo, millones de cristianos alrededor del mundo asisten a las reuniones de su iglesia local y escuchan a un predicador exponer un pasaje o un tema de la Palabra de Dios. Ese es uno de los medios de gracia más poderosos que Dios usa para salvar a los pecadores y santificar a los creyentes. Pero no todo sermón tiene el mismo impacto en la vida de quienes escuchan. Aunque diversas razones puedan ser dadas para esto, y ninguna se escapa a la voluntad soberana de Dios, hay ciertos elementos esenciales que poseen aquellos sermones que son más usados por Dios para la salvación y edificación de las almas.

En primer lugar, su contenido es el mensaje de la Palabra de Dios.

Un sermón, por encima de todas las cosas, es una exposición fiel del mensaje contenido en el texto o pasaje de las Escrituras que está siendo expuesto. En Hechos 20:25, Pablo se refiere a sí mismo como un heraldo del reino de Dios. En el mundo antiguo la función del heraldo no era otra que la de transmitir con fidelidad la mente de su Rey. Es por eso que se requerían dos cosas para ser un buen heraldo: la primera, obviamente, era tener buena voz; la segunda, un carácter confiable. El rey debía estar seguro de que podía confiar en esa persona como un transmisor fiel del mensaje que se le había encomendado (cp. 1 Cor. 4:1-2). Esa es la encomienda de Pablo a Timoteo: “Predica la Palabra” (1 Tim. 4:2). Ahora bien, cuando hablamos de predicar la Palabra, lo que queremos decir no es meramente que el ministro verdadero no predica el contenido del Corán, o del Libro del Mormón, o de los escritos de Elena G. de White. Se supone que ningún ministro del evangelio hará tal cosa. Lo que queremos enfatizar es que el ministro del evangelio debe estar seguro de que en verdad está entregando el mensaje de la Biblia; no porque cita un texto aquí y otro allá que parecen apoyar sus ideas, sino porque, a través del estudio diligente y una exégesis cuidadosa de las Escrituras, este hombre ha desentrañado el verdadero significado del texto, pasaje o tema bíblico que está exponiendo.

En segundo lugar, un sermón se distingue porque posee unidad.

La unidad es una característica esencial del sermón. El predicador no es un comentario bíblico ambulante; es el portavoz de un mensaje. Y esta distinción es de suprema importancia. Algunos entienden que predicar es lo mismo que comentar un pasaje de las Escrituras, explicando lo que significa el versículo 1, y luego el 2, y el 3, y así sucesivamente. Pero eso no es un sermón, eso es un comentario bíblico hablado. Un sermón es un mensaje, un mensaje que extraemos de las Escrituras a través de un trabajo exegético concienzudo y que transmitimos a través de la predicación. Ese mensaje tiene sus partes, sus divisiones, variedad en las ideas, pero todas sus partes, divisiones e ideas conforman un todo. Y es a ese “todo” que llamamos el sermón. Por eso alguien ha dicho que el sermón debe ser como una bala y no como una munición. La munición se abre en muchos fragmentos, mientras que el sermón va dirigido hacia un objetivo en particular. Cuando un sermón carece de unidad es posible que algunas frases sueltas tengan cierto efecto en la mente de algunos, pero el sermón como tal probablemente no será muy eficaz.

En tercer lugar, un buen sermón posee orden.

El orden de una exposición es muy importante para que pueda ser entendida y recordada por aquellos que nos escuchan. Nuestro Dios es un Dios de orden (1 Cor. 14:3340), y Él nos hizo de tal manera que captamos mejor las cosas cuando son presentadas en una forma ordenada y secuencial. Si comenzamos a contar “1, 2, 3, 4”, todos esperan que sigamos con el “5”, no con el “16”. O si digo “a, b, c” nadie espera que salte a la “r”. Dios nos hizo así; nos dio una mente que capta mejor las cosas cuando son presentadas en un orden lógico. Si queremos informar el entendimiento de nuestros oyentes, debemos presentar el material bíblico en un orden lógico. Traer delante de la congregación un montón de pensamientos desordenados sobre un mismo asunto, por más buenos que sean, no le hará mucho bien al auditorio. El efecto que puede producir un ejército no es el mismo que produce una turba. Debemos dividir nuestros sermones en encabezados que sean fácilmente recordados, y arreglar nuestro material de tal manera que nuestras ideas y argumentos sigan uno al otro en una forma natural y fluida. El gran predicador del siglo XX, Martyn Lloyd-Jones, dice lo siguiente al respecto:

“La cuestión que estoy subrayando es que debe haber una progresión en el pensamiento, que ninguno de estos puntos es independiente y, en un sentido, ninguno tiene el mismo valor que todos los demás. Cada uno de ellos es parte de un todo, y en cada uno has de ir avanzando y llevando el asunto más lejos. No estás simplemente diciendo las mismas cosas un número determinado de veces, tu meta es llegar a una conclusión final”[1].

Tomen, por ejemplo, la carta de Pablo a los Romanos. Allí el apóstol Pablo desglosa el contenido del evangelio, y podemos ver en su presentación una secuencia lógica de pensamiento: “Deseo ir a Roma a predicar el evangelio” (Rom. 1:13-15). ¿Por qué ese anhelo de ir a la capital del imperio a proclamar un mensaje que podía poner en riesgo su vida? “Porque el evangelio es poder de Dios para salvación” (1:16). ¿Y por qué el evangelio es un instrumento tan poderoso? “Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe” (1:17). Pero, ¿por qué necesitamos ser salvados por medio del evangelio? “Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres…” (1:18). Y así podríamos analizar cada una de las epístolas del Nuevo Testamento. Debemos presentar las Escrituras en una forma ordenada. Eso no solo será de gran ayuda para el predicador, porque recordará su bosquejo más fácilmente y podrá presentar sus argumentos en una forma más convincente, sino que será de gran ayuda para los que escuchan. Alguien dijo una vez que una buena prueba que todo predicador debe hacerse para saber si tiene un sermón bien arreglado y ordenado, es ver si puede recordar de memoria al menos los puntos principales del sermón. Si él no puede recordarlos, luego de haber estado una semana completa trabajando en él, ¿cómo quiere que la congregación lo recuerde luego?

En cuarto lugar, un buen sermón se caracteriza por su simplicidad. 

Noten que no estoy hablando de superficialidad, sino de simplicidad. A menos que seamos simples en nuestros sermones nunca seremos entendidos, y si no somos entendidos no podremos hacer ningún bien a las almas de aquellos que escuchan. Debemos hacernos entender, y eso no es una tarea fácil. Un siervo de Dios del pasado dijo con mucha razón: “Hacer que las cosas fáciles parezcan difíciles es algo que cualquiera puede llevar a cabo; pero hacer que las cosas difíciles parezcan fáciles es el trabajo de un gran predicador”. Debemos proclamar el mensaje en una forma tal que todos puedan entendernos. El mensaje de la Palabra de Dios debe ser, para la mayoría de nuestros oyentes, claro y diáfano como la luz del medio día. Por supuesto, en una iglesia compuesta por personas de diversos trasfondos sociales y educativos, o en diferentes etapas de madurez cronológica o espiritual, es muy probable que algunas cosas del sermón no sean comprendidas por algunos. Pero debemos hacer el esfuerzo de hacernos entender por la mayoría.

En quinto lugar, el sermón debe ser relevante, aplicativo y persuasivo.

La finalidad de un sermón no es únicamente informar el entendimiento, sino persuadir al auditorio a la acción. Los oyentes deben ver cómo se aplica esa verdad que está siendo expuesta en su diario vivir. La aplicación en el sermón es como la dirección de una carta. Si no escribimos la dirección en el sobre, no importa cuán bueno y edificante sea su contenido, no llegará a su destino. Y, ¿cuál es el destino al que está supuesto a llegar el sermón? A todo el hombre, no solo a su mente, o a su voluntad o a sus emociones. Predicamos a todo el hombre. Mover a un individuo a la acción sin informar su mente es mera manipulación. Pero informar la mente sin clarificar al auditorio qué hacer con esa verdad, y sin persuadirles a obedecer, es puro intelectualismo. Algunos predicadores entienden que su responsabilidad se limita a explicar la verdad, y luego deben dejar que los creyentes saquen sus propias conclusiones movidos por el Espíritu Santo. Pero eso no es lo que encontramos en las Escrituras. Tomemos como ejemplo el Sermón del Monte pronunciado por nuestro Señor Jesucristo (Mateo 5 al 7). Allí vemos que Jesús se dirigía a los hombres en segunda persona (cp. Mt. 5:11121314); con instrucciones precisas (6:1, 2); con un marcado énfasis en cómo llevar esto a la práctica (6:6, 9); y concluye con un llamado claro y persuasivo (7:13-14, 15, 21, 24). ¿Cuál fue el resultado? “Cuando Jesús terminó estas palabras, las multitudes se admiraban de su enseñanza; porque les enseñaba como uno que tiene autoridad, y no como sus escribas” (Mt. 7:27-28).

 

He ahí algunas de las características esenciales para que un sermón sea un buen sermón. Por supuesto, eso quiere decir que el predicador tiene un arduo trabajo cada semana antes de subirse al púlpito a predicar la Palabra cada domingo. Y en esto debemos reconocer con tristeza que los hijos de las tinieblas son más sagaces que los de la luz. Muchos herejes presentan mejor sus herejías que lo que muchos de nosotros presentamos la verdad. De cierto predicador se dijo una vez: “No dice nada, pero lo dice muy bien”. Eso es sencillamente terrible. Pero igual de terrible es que presentemos la verdad en una forma tan descuidada y poco presentable que nadie la entienda o le haga caso. Como bien ha dicho alguien al respecto: “Sucede a menudo que aquellos que tienen un alto concepto de la Palabra de Dios piensan, erróneamente, que no necesitan ser diligentes en la preparación de los sermones. Simplemente entregan el mensaje a la congregación como primero les viene a la mente”. Y luego añade: “Su esposa puede ir a la carnicería y comprar la mejor carne, la más tierna y jugosa, pero si ella simplemente la pone en el plato todavía cruda y sanguinolenta, usted no se la va a comer. Tiene que ser preparada de la mejor manera posible, con el fin de conseguir darle la mejor presentación visual, olor y sabor”[2]. Que el Señor nos ayude a predicar Su Palabra como siervos fieles y diligentes, dejando, luego en Sus manos los resultados de nuestra predicación. ¡Que a Él sea toda la gloria!

[1] La predicación y los predicadores
[2] Bruce Mawhinney, Predicando con Frescura
Créditos: Sugel Michelen | The Gospel Coalition

500 Aniversario de la Reforma Protestante en Centro Familiar Peniel

El Centro Familiar Peniel inicia el año 2017 celebrando el 500 Aniversario del inicio de la Reforma Protestante. Durante todo el año tendremos eventos especiales para atesorar nuestro pasado, apreciar nuestro presente y proyectarnos al futuro. Dios mediante, estaremos publicando notas, artículos y recursos de diferentes ministros y organizaciones que promueven el Evangelio.

En esta primera entrega, el Pastor Miguel Núñez nos habla un poco sobre el proyecto de 95 Tesis para la iglesia evangélica de hoy, Latinoamérica Despierta que produce el Ministerio Integridad y Sabiduría desde República Dominicana.

Se acerca Día Nacional de Oración por México 2013

Día Nacional de Oración por México 2013

Día Nacional de Oración por México 2013

Coordinado por el Pastor Benjamín Lomelí, se prepara el Día Nacional de Oración por México. Se celebrará el día lunes 18 de noviembre del año 2013 en la Nueva Arena Ciudad de México ubicado al norte del Distrito Federal. Toda la estrategia y la información completa del evento se encuentra en el sitio de internet http://www.qdtb.net.

Miles de evangélicos desfilan en Pachuca, Hidalgo.

En el marco del proyecto México comprado por la Sangre de Cristo, miles de cristianos evangélicos de diferentes municipios del Estado de Hidalgo se dieron cita en la ciudad de Pachuca el día martes 22 de octubre del año en curso. A partir del medio día, poco a poco el estacionamiento del Estadio Hidalgo se fue tiñendo del color rojo de las playeras que caracterizaron las delegaciones de decenas de iglesias de diferentes denominaciones evangélicas que se dieron cita sin amedrentarse por el clima que imperaba.

Con la alegría a flor de piel, los asistentes se preparaban para dar inicio al desfile.

Las actividades iniciaron con un magno desfile. Una marea roja fue inundando toda la Avenida Felipe Ángeles y fue avanzando hasta llegar a la Plaza Juárez. Los vítores y los vivas a Jesucristo se mezclaban con los cantos de niños, jóvenes, adultos e incluso algunos ancianos que recorrieron más de siete kilómetros a pesar de la llovizna que de manera intermitente acompañaba los contingentes junto a los grupos de panderistas, banda de viento y carros alegóricos.

Desde los cielos de Pachuca se podía percibir la marea roja cristiana entrando a la capital del Estado.

Creyentes de varias iglesias de Ixmiquilpan participaron en el desfile incluidas una banda de viento y grupos de panderistas.

Auxiliados en todo tiempo por los servicios de vialidad de la ciudad, los asistentes hicieron un alto en la Plaza Juárez para un breve, aunque emotivo programa cívico. En esta emblemática plaza, el Pastor Josué Pérez Pardo, aprovechó los colores de la bandera nacional para ilustrar la visión del proyecto México comprado por la sangre de Cristo: «El rojo representa el color de la sangre de Cristo, derramado para perdón de los pecados de la nación; el blanco, es el mensaje de paz que nuestro país necesita escuchar; el águila, representa la iglesia cristiana que devora la serpiente, esa serpiente antigua que tanta muerte y delincuencia ha provocado en todo el territorio nacional; el verde, el color de la esperanza que cualquier persona puede encontrar en Cristo Jesús.»

Los miles de congregantes intercedieron por el gobierno y los millones de hidalguenses desde el emblemático Monumento a Juárez.

Luego de unos minutos, los contingentes reanudaron su marcha al sonido del shofar que indicaba su retorno a la peregrinación asemejando por instantes a las tribus de Israel durante su travesía en el desierto. Encabezaba la marcha un grupo de varones cargando un modelo del Arca del Pacto de la época de Moisés al cruzar el desierto. La «Tierra Prometida» sería la Plaza Bicentenario que aguardaba a varios kilómetros, lista para recibirlos desde varias horas antes.

Un equipo profesional de audio fue instalado en Plaza Bicentenario para la concentración final.

Los más de cinco mil participantes provenientes de los diferentes municipios del Estado llenaron ahora los carriles de la Avenida Juárez y enfilaron rumbo al sur de la ciudad. El gozo y alegría de interceder por las autoridades y la sociedad se percibía entre los cristianos quienes poco a poco se fueron mezclando para integrar un sólo contingente que no cesaban de anunciar que «Cristo vive, que Cristo salva» y de suplicar a Dios que «Hidalgo sea de Cristo.»

Desde la glorieta Hidalgo se podía percibir la magnitud de la convocatoria.

Cuando la noche empezaba a caer los cielos pudieron contemplar a la multitud llegar a su destino: La Plaza Bicentenario. Los himnos llenaban el ambiente a través de un excelente equipo de audio e iluminación. Miles de sillas fueron acomodadas en la plaza para albergar a los creyentes quienes continuaron entonando sus alabanzas al Creador dirigidos por grupos musicales. Algunos pastores guiaron oraciones de súplica a Dios por la salvación de la nación, la unidad de la Iglesia Cristiana y por la integración de la familia.

Concentración en Plaza Bicentenario

Los creyentes nunca se amedrentaron por el clima. Cubiertos con impermeables adoraron por horas unidos en un mismo sentir.

Una breve exposición de la Palabra de Dios estuvo a cargo del Pastor Josué Pérez Pardo tomado del Profeta Joel. En medio del agua que arreciaba, se escuchaba con fe que la gloria postrera de la iglesia será mayor que la primera; que la verdadera libertad y paz de México no vendrá desde la política y/o economía sino en reconocer que la necesidad básica del país es una necesidad espiritual que únicamente se satisface cuando cada persona se acerca a Cristo y recibe perdón de pecados y una vida nueva. La convocatoria finalizó con un llamado a hacer a Cristo, Señor y Salvador de nuestras vidas al que decenas de personas atendieron.

El Pastor Josué Pérez Pardo predicando ante la multitud.

El Pastor Josué Pérez Pardo predicando ante la multitud.

En medio del clamor se entregó simbólicamente el Estado de Hidalgo a Cristo soltando un croquis de la entidad a los cielos.

En medio del clamor se entregó simbólicamente el Estado de Hidalgo a Cristo soltando un croquis de la entidad a los cielos.

De acuerdo a los organizadores se preparan para las próximas semanas eventos similares en todos los municipios del Estado y también en todas las capitales del país. La culminación de este proyecto tendrá lugar el 1 de enero del 2014 en la Ciudad de México con una concentración masiva para anunciar al país que sus pecados son perdonados, sus heridas son sanadas y tiene vida eterna por la sangre de Cristo que derramó en la cruz del Calvario.

LO QUE DIJERON LOS PERIODICOS DEL ESTADO

Para nadie es extraño que la iglesia evangélica sigue siendo para la sociedad un grupo minoritario y su quehacer es minimizado e incluso ignorado por el grueso de la población.

Lo que publicó el Periódico El Independiente de Hidalgo el 23 de octubre 2013:

Cinco renglones de texto únicamente para no omitir la nota.

El independiente de Hidalgo, página 28. Cinco renglones de texto únicamente para no omitir la nota.

El periódico Criterio fue certero en su apreciación del evento al estimar una asistencia de más de cinco mil personas. Fue el único medio que señaló que el cambio de sede del evento se dio a pesar de existir un permiso previo por parte del gobierno y que la comunidad evangélica fue señalada por el secretario de gobierno, Fernando Moctezuma, por utilizar fragmentos del Himno Nacional mexicano en la propaganda de este evento. Ante dichas declaraciones, los organizadores aseguran que las imágenes y textos utilizados en este proyecto fueron presentados y aprobados por la Secretaría de Gobernación para su uso.

Periódico Criterio, página 5. Un tercio de página cubre los pormenores de la marcha.

Periódico Criterio, página 5. Un tercio de página cubre los pormenores de la marcha.

El medio impreso que llevó a la primera plana esta movilización fue Síntesis. Este periódico dedica toda una plana (página 2) entre texto e imágenes en la crónica de la marcha. La comunidad evangélica podría sentirse honrada por recibir una cobertura tan amplia de no ser por algunas imprecisiones en la reseña. La reportera Tania Monroy, cuantifica en tan sólo 200 personas desfilando sobre Av. Felipe Ángeles, aunque asegura que provocaron dificultades al tráfico vehicular. Para la concentración de la Plaza Bicentenario este periódico estima la asistencia en «más de mil» personas. Estos números se perciben alejados de los más de cinco mil que menciona Criterio y que constataron quienes se dieron cita el martes 22 en la capital del Estado.

La marcha mereció la portada del tabloide.

La marcha mereció la portada del tabloide Síntesis.

Este rotativo hace una reseña completa en su página 2, aunque sólo calcula en 200 personas en el desfile.

Este rotativo hace una reseña completa en su página 2, aunque sólo calcula 200 personas en el desfile.

Para los otros periódicos de la entidad, este acto evangélico no representó un espacio entre las notas del día.

Entre los medios cristianos, el sitio de internet de Informa diario, publica la misma crónica del periódico Criterio debido al autor de la nota, Ommar Ayala que colabora con ambas publicaciones.

En su sección editorial, Ommar Ayala publica la misma nota del periódico Criterio.

En su sección editorial, Ommar Ayala publica la misma nota del periódico Criterio.

UNA PALABRA FINAL
A través de estas líneas externo mis felicitaciones a los organizadores de este tipo de eventos por llevar a la iglesia a salir de las cuatro paredes y llevarnos a comprender la magnitud de la tarea que nos falta hacer. La iglesia cristiana evangélica aunque ha crecido mucho en los últimos años, sigue siendo vista por el gobierno, por la sociedad y por los medios de información como un grupo minoritario y cuya presencia puede ser minimizada e incluso ignorada. Así lo muestran tanto las «causas desconocidas» del cambio de sede por parte del gobierno como la cobertura periodística en la capital.

Sin embargo, es menester buscar convertirnos en la levadura que leuda toda la masa. Cada creyente debe anunciar que Cristo es la respuesta a las necesidades más apremiantes del ser humano. Él nos ha garantizado su respaldo y su presencia en esta encomienda. Su sangre seguirá sanando las heridas de nuestra patria y cubriendo los pecados de millones de mexicanos que aún viven sin saber de esta esperanza. ¡Es nuestro privilegio anunciarlo!

Halloween: La verdad detrás del disfraz

Halloween: La verdad trás del disfraz

Halloween: La verdad trás del disfraz | Investigación especial SIVISA

Mientras muchos consideran este día una ocasión especial para aumentar sus ventas, adornando sus locales comerciales y vitrinas con dibujos de fantasmas, brujas y calabazas; el brujo Bryan Jordan de Washington ha dicho en relación a esta fecha “los religiosos y los niños no se dan cuenta de lo que hacen y lo que practican inocentemente celebrando juntamente con nosotros (los brujos) nuestra fiesta, lo cual nos complace.”

Halloween es un día de fiesta disfrazado; si le quitamos la máscara encontraremos cosas difíciles de creer en cuanto a una diversión sana se refiere. Esto es lo que Satanás hace creer y como padre de mentira ha logrado engañar a la gente con el verdadero sentido de su celebración. El Apóstol Pablo claramente nos advierte que esto no es de maravillarse, porque el diablo se disfraza como ángel de luz.

La noche de brujas es una época de diversión que se presta para gozar, disfrutar de una fiesta con los amigos, participar en concurso de disfraces, la oportunidad de convertirse en brujas, fantasmas, pitufos, duendes y demás seres siniestros. Es una noche de oportunidad única en todo el año para tocar las puertas de personas desconocidas y pedirles dulces y frutas. Los más audaces visitan casas encantadas, ven películas de terror y otros inclusive visitan a media noche cementerios o reuniones espiritistas con la intención de contactar con los espíritus de los muertos.

Las escuelas públicas, son uno de sus grandes promotores; incluso dan más énfasis a esta celebración que al Día de la Independencia. Los comerciantes aprovechan esta fecha para lanzar al mercado ofertas de confites con mensajes alusivos al ocultismo.

El 20% de las películas de estas fechas son de terror. Muchos afirman que es ciencia ficción, pero algunos contratan satanistas para que les ayuden a reproducir auténticamente los ritos, ceremonias, maldiciones, sacrificios, que se muestran en estas películas. El fruto de todo esto se ve reflejado en el comportamiento de algunos adolescentes que han cometido crímenes en conexión con el satanismo.

Ante estas costumbres surgen varias interrogantes: ¿Qué es realmente Halloween, de dónde viene y por qué hace énfasis en todo lo relacionado con la muerte y el ocultismo? 

UNA MIRADA AL PASADO
Cuentan quienes gustan de indagar el pasado que los antiguos celtas del norte de Europa organizaban un festival en honor a Shamhain o Sama muchos años antes de Cristo. Los antiguos seguidores de Shamhain creían en la existencia de varios ídolos, la adivinación, astrología, brujería y predecían el futuro con sangre humana.

La noche del 31 de octubre, los pobladores de la antigua Inglaterra, Irlanda, norte de Francia y Escocia celebraban el final del verano y el inicio del nuevo año céltico ofreciendo sacrificios al «señor del cielo y de la tierra.» Este día festivo era llamado «vigilia de Samhain,» cuya imagen era un esqueleto sosteniendo una hoz o guadaña en su mano; siglos después, llegó a ser conocido como la Muerte, cuyo día se celebraba el primer día de noviembre.

Durante esta época del año, las hojas de los árboles caen, el sol se oculta más temprano y las temperaturas descienden. Los antiguos celtas interpretaban estos fenómenos como un decaimiento de su dios sol quien estaba perdiendo su fuerza porque «Samhain» lo estaba subyugando. Adicionalmente, aseguraban que esta noche «Samhain» se reunía con los espíritus de todos los que habían muerto el año anterior. Estos espíritus habían sido confinados a vivir dentro de cuerpos de animales en castigo de sus malos actos y la última noche de este mes se les permitía regresar a sus antiguos hogares a visitar a los vivos. La forma de protegerse de ellos, era mediante ceremonias de adoración a los espíritus dirigidos por sacerdotes o druidas en las que se quemaban animales (caballos, gatos, ovejas negras, bueyes) e inclusive seres humanos como ofrenda para apaciguar la ira de Samhain. En la cima de las colinas se encendían grandes hogueras para ahuyentar a los espíritus malos y aplacar a las potestades sobrenaturales que regían los procesos de la naturaleza.

En un intento de «cristianizar» este día de ritos y ceremonias, en el año 834 d.C. la iglesia romana a través del Papa Gregario IV instituyó el primer día de noviembre como Día de todos los santos con el fin de eliminar el de Samhain, cosa que no sucedió. En inglés este día se llama All Hallow’s Day, o como lo conoce todo el mundo Halloween. Durante la Reforma, el Día de todos los santos fue rechazado por el movimiento protestante. Esta festividad pisó suelo americano gracias a los inmigrantes irlandeses que inundaron Nueva York durante el año 1845; para finales del siglo XIX sus costumbres se habían popularizado.

Hoy día Halloween es día de publicidad para los comerciantes. Es una noche en que las personas decentes se convierten en exhibicionistas insolentes. El 60% de los disfraces de Halloween se venden a los adultos. El 31 de octubre, para los lectores psíquicos, los clarividentes y los visionarios autoproclamados, es el momento más ocupado del año. Una de cada cuatro personas entre los 18 y los 40 años de edad se disfraza de algo. Los que publican libros sobre temas que van desde la astrología hasta la brujería, indican un dramático aumento en las ventas. La población de Salem, en Massachusetts, que se precisa ser la patria de la brujería norteamericana celebra ahora una «fiesta de espantos» la noche de Halloween, para extender su temporada turística de verano.

 LO QUE HAY DETRAS DEL DISFRAZ
A luz de este repaso histórico examinemos sus actividades y prácticas actuales asociadas a este día:

• La fecha del 31 de octubre, esta obviamente relacionada con una fiesta pagana, durante la cual se practicaba la adivinación.

• Las máscaras y los disfraces son usados para ocultar la verdadera identidad de los niños, quienes son obligados a salir y copiar los actos de trampería y de hostigamiento, previamente atribuidas a hadas, brujas y duendes.

• El simple trato es una exigencia de contribución de alimentos, lo cual está claramente relacionado con la exigencia de los druidas de comida para su dieta. Los druidas eran vegetarianos; los animales que les ofrecían, solamente eran solicitados para sacrificios.

• Los «posters» comprados o dibujados por los niños con brujas sobre escobas pasando al frente de la luna muestran a estos seres en camino a un culto especial de Satanás.

• Las calabazas talladas con el rostro de una persona están relacionadas con las máscaras de muerte utilizadas por los druidas durante el festival de Samhain.

• Todo el concepto detrás del día de brujas está relacionado con las tinieblas, la muerte, el temor, el engaño, los ritos paganos y el satanismo.

Cada año se incrementa el satanismo dentro de esta celebración. En Inglaterra se realizan sacrificios honrando al dios de la muerte, eligen la reina de las brujas en la iglesia de la magia negra. La elegida obtiene fama, fortuna y poderes psíquicos para hacer maldades. En este país europeo el número de creyentes es casi igual al numero de brujos.

En los estados del norte de México y en otras parte de la República, desde hace varios años la prensa da cuenta del hallazgo de restos de animales y de personas que han sido asesinadas en ritos de tipo ocultista.

CONSECUENCIAS Y RIESGOS

Todo lo relacionado con el día de las brujas está ligado con el mundo escondido, oscuridad, muerte y temor a un opresor. Dios quiere que el oprimido sea libre; una vida sin temor debe ser la característica de un verdadero discípulo de Jesús, no debemos temer a ningún otro «dios».

Las consecuencias físicas que representa el Halloween para los niños se pueden discernir fácilmente, sin embargo, los daños físicos no se comparan con los daños espirituales. Aún así, sea por su ignorancia o por amor a la tradición humana, mucha gente continúa tomando parte de sus actividades excusándose al decir: «solo lo hacemos para pasar un rato agradable y de todos modos los niños no saben la diferencia.» El deseo de pasarla bien a menudo se opone a lo que Jesucristo nos ordena. No debemos comprometer nuestro testimonio, sino que debemos abstenernos de todo lo que parezca malo (1 Tes. 5:22) y haced todo para la gloria de Dios. Sea que creamos o no en estas cosas, las tradiciones ligadas a esta festividad ocultista acarrean connotaciones diabólicas y lo importante es que debemos desenmascarar sus obras.

Estas prácticas son condenadas por la palabra de Dios. Desde el Antiguo Testamento la brujería y la hechicería eran prohibidas y se castigaban con la muerte (Éxodo 22:18). El comunicarse con los espíritus bloquea nuestra comunión con el Señor (Levítico 20:6). Toda persona que consultaba a los mediums eran descartados del pueblo (Levítico 20:6). En el Nuevo Testamento, el Apóstol Pablo ubica la hechicería como una obra de la carne dentro del mismo catálogo que un homicidio (Gálatas 5:21). Estas citas y todo el contexto de la Palabra de Dios ordena no contaminarnos con estas prácticas propias de la gente que no tiene comunión con Cristo. Él aborrece que sus hijos participen de fiestas que no glorifican su nombre, y en el Halloween en ningún momento se hace énfasis en algo positivo, sólo se glorifica a la muerte y todo símbolo de tipo satánico.

Otra de la festividades mexicanas con mucho arraigo es el Día de Los Muertos. La Escritura establece que el hombre muere una vez y después de esto viene el juicio. Cuando se celebra el día de los muertos, realmente no es para esos seres queridos que han muerto, sino para el «dios de la muerte.» Dios dice que Él ya venció a la muerte por la resurrección de su Hijo Jesucristo. La Biblia afirma que en la tumba sólo está el polvo, pero el espíritu de la persona vuelve a Dios y no regresará sino hasta el día del juicio final. Esta celebración tiene estrecha relación con el Halloween; no es coincidencia que una fiesta esté seguida de la otra y que el énfasis de la muerte predomine en ambas.

LUZ O TINIEBLAS, CRISTO O BELlAL
Cuando el hombre trata de tener comunión con el Señor por otros medios utilizando más allá de sus cinco sentidos, penetra en una dimensión sobrenatural y trasciende los límites de la misma. Entra en contacto con seres invisibles pero con personalidad, fuerza e inteligencia que se mueven dentro y fuera de nuestra atmósfera y que engañan al hombre aparentando servir a Dios. Shakespeare lo dijo en Hamlet: «Hay más cosas en los cielos y en la Tierra, que las que se imaginan en vuestra filosofía. »

¿De dónde proceden estos seres? ¿Cuál es su origen? La respuesta se encuentra en Ezequiel 28:12-19 e Isaías 14:12- 17. Estos pasajes describen a Satanás quién a pesar de haber tenido una condición privilegiada en todo lo que hacía, corrompió su esencia en un afán de poder, profanó su santidad y su rebelión vino juntamente con su caída.

Conociendo de antemano cuál es su designio final, él trata de desviar la mirada del hombre que busca a Dios. ¡Despertemos! Satanás está activo en nuestros días. Los ejecutores de su plan están en plena operación y estos trabajan en la llamada magia negra y blanca, mediums, espiritistas y todo aquello que implica control mental.

Halloween es una celebración satánica. De nosotros depende ser luz para aquellos que están en tinieblas, cambiando esta costumbre por la verdad de Cristo Jesús.

Las alternativas son muchas, sólo mencionamos una: celebrar un servicio en la iglesia que eduque a los cristianos al respecto de éste y otros peligros y posteriormente, dar alabanza y adoración al Único y verdadero Dios aunado a una oración de intercesión y protección por los niños del mundo. Esta es una idea que ha tardado en ponerse en práctica.

Otra idea: Pueden llevarse a cabo servicios para niños en que la iglesia ayude a los padres a educar a los niños sobre su responsabilidad de evitar aquello que parece malo. Cuando dejemos la pasividad, estaremos mostrándole a Dios nuestro compromiso en lo que a fidelidad se refiere, deseando pararnos en su justicia para que Él reine en los corazones de todos los que nos rodean.

La labor de Satanás es que muchísimas almas se pierdan diariamente. Sin embargo, Dios también sigue trabajando en su plan de redención. Si queremos ser parte de este maravilloso plan, tanto padres de familia cristianos como hijos e iglesia en general, debemos una vez por todas dejar que Dios haga su voluntad a cualquier costo.

Cuatro razones para no celebrar el Halloween

Va contra la doctrina de Jesús
Las enseñanzas de Jesús plasmadas en la Escritura están en contra del ocultismo en todas sus formas: espiritismo, brujería, hechicería, adivinación, lectura de cartas, horóscopos, astrología, consulta a los muertos, etcétera.

 Rinde culto a Satanás
Aunque en apariencia es una llamativa actividad recreativa infantil, su verdadero significado es exaltar al diablo y su obra de maldad. En muchos países, incluyendo México, los grupos satánicos celebran en esta noche un «culto» especial dedicado a Satanás que incluyen sacrificios humanos, sobre todo de niños secuestrados para tal fin que son ofrecidos como víctimas inocentes en una noche de lujuria, drogas, alcohol y toda clase de desenfrenos en las llamadas «misas negras».

 Se opone al primer mandamiento
Este tipo de actividades, ni exalta el nombre de Jesús, ni tiene nada que ver con su Padre Celestial y mucho menos con el Santo Espíritu del Dios Altísimo. Por lo tanto, va en contraposición al primer mandamiento de amar a Dios con toda nuestra alma, nuestra mente, nuestro corazón, con todas nuestras fuerzas, con todo nuestro ser. Participar quiere decir «ser parte de.» Si usted participa de esta «fiesta», no sólo se está alejando u olvidando de la adoración al Dios Eterno e Inmortal, sino que está siendo parte de una actividad que glorifica a las brujas y a su padre Satanás.

Contamina y esclaviza a nuestros hijos
No hay magia blanca y magia negra, no hay brujas buenas y brujas malas. Toda la actividad demoníaca se disfraza y se oculta para ganar adeptos. Jesús dijo: «Dejad que los niños vengan a mí y no se los impidáis, porque de los tales es el Reino de los Cielos». En este día «vestimos» a nuestros niñitos como «brujitas» y «diablitos,»¿llevaría usted a sus niños disfrazados ante Jesús?

© Este artículo fue publicado originalmente por la Revista Doce2, 2003.

El verdadero discipulado

Jesús dijo:
«Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra.
Por lo tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Enseñen a los nuevos discípulos a obedecer todos los mandatos que les he dado. Y tengan por seguro esto: que estoy con ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos».
Mateo 28:19-20 NTV

¡Renuncio!

Renunciando al ministerio

¿Quién no ha pensado renunciar alguna vez a continuar sirviendo a Dios? Miles de siervos del Señor han bosquejado alguna vez (aunque sea en la mente) su renuncia al ministerio. La aparente escasez de resultados, la crítica, la estrechez económica, el agotamiento por las múltiples tareas, la limitante de la edad, entre otras cosas han llevado a considerar cambiar el rumbo de nuestras vidas.

Pero, servir a Dios no es un trabajo, un oficio o profesión; no es una actividad a la cual decidimos dedicarnos. ¡Es ante todo un llamado de Dios que nos ha sido dado junto con los dones para desempeñarlo! José no eligió gobernar Egipto, Dios lo eligió a él; Moisés no escogió libertar a Israel, Dios lo eligió a él. El auténtico siervo de Dios es escogido desde el vientre materno para una tarea y una generación específicas tal como se narra de Jeremías o Pablo.

Entendiendo esto debemos concluir que los problemas, la oposición o aún nuestros sentimientos no deben ser excusa para renunciar a la obra de Dios. ¡Nadie nos dijo que el ministerio es un paseo en el Edén, sino más bien, una noche en Getsemaní! Es allí donde oímos al Siervo por excelencia exclamar: Abba, Padre, todas las cosas son posibles para ti; aparta de mí esta copa; mas no lo que yo quiero, sino lo que túMarcos 14:36.

¡Que Dios nos sostenga cuando las aguas suben y el fuego arde! ¡Que nos lleve a imitar el ejemplo del Apóstol Pablo que concluyó: Si anuncio el evangelio, no tengo por qué gloriarme; porque me es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si no anunciare el evangelio! 1 Corintios 9:16.

¡Ánimo! ¡Sigamos adelante, peleando la buena batalla, guardando la fe hasta terminar la carrera! ¡Pronto estaremos en Casa!